Minería
En un país para todos, nuestro gran potencial minero no puede permanecer sub-explotado. El sector de la minería en Chile es aproximadamente 10 veces mayor al sector minero argentino (en 2009, las exportaciones del sector ascendieron a US$ 29,9 mil millones en Chile y a US$ 2,8 mil millones en Argentina). Sin embargo, los expertos afirman que no existe una razón geológica que justifique esta diferencia.
Domingo F. Sarmiento, al asumir como Gobernador de San Juan en 1862, afirmaba: “Tal es la situación industrial en que el Gobierno ha encontrado a la provincia: un montón de ruinas, los capitales destruidos, el comercio paralizado por falta de un producto que le sirva de base, e imposibilitado por la obstrucción e inseguridad de los caminos. Millares de hombres han consumido sus pequeños capitales, permaneciendo dos años con los brazos cruzados, sin la esperanza siquiera de trabajar en ramo alguno de los conocidos. Tal situación sería de desesperar, si la naturaleza no ofreciera un camino nuevo por donde salir de este estancamiento: las minas.”
Hoy, casi 150 años después, la situación no ha cambiado para muchas provincias que además carecen de otros recursos para su desarrollo sostenible. La minería puede transformarse en un importante vector de desarrollo, generando empleo, riqueza y un impacto social positivo. Incluso puede ser un factor determinante en la recuperación de un verdadero federalismo, ya que representa una oportunidad de desarrollo casi única para algunas de las economías provinciales más castigadas del país. Todo ello, claro está, con regulaciones y controles que garanticen su sostenibilidad social y ambiental, lo cual es posible por las innovaciones tecnológicas que permiten hoy desarrollar una minería respetuosa del ambiente, aprovechando nuestros recursos de manera sostenible.
Para lograrlo, se deben implementar medidas a fin de fortalecer el control ambiental de la actividad; promover la exploración; aumentar la producción; generar más y mejor empleo; informar a la sociedad sobre las oportunidades, riesgos y medidas de control de la actividad; fomentar el desarrollo de empresas proveedoras de bienes y servicios para la minería; y expandir la cadena productiva, sumando valor agregado a los productos extraídos. Todo esto solo puede alcanzarse creando un contexto estable y previsible para la inversión.
Ver más noticias del área