ÁREAS

Relaciones internacionales

Una nación grande requiere de una política exterior a su altura, buscando los nichos políticos y económicos – y la relación dinámica entre ellos – para insertarse exitosamente en el contexto internacional. En la actualidad, Argentina ha abandonado casi totalmente los nichos que le podrían corresponder, dejando de obtener beneficios en crecimiento para el país y empleos para sus habitantes.

La política exterior debe tener tres ejes de acción que aprovechen nichos existentes y la creación de nuevos ámbitos de inserción. En primer lugar, la presencia Argentina en el G20, el grupo de veinte países dentro del cual se está diseñando la nueva arquitectura económica global. Derivado de esto, el G20 es también el foro que trata los otros cinco temas claves del mundo que se avecina – seguridad, alimentos, energía, recursos naturales y medio ambiente. Por su dotación de recursos, Argentina es uno de los pocos países del mundo que pueden contribuir a la agenda global en estos cinco puntos.

En segundo lugar, se debe recuperar la iniciativa en organismos multilaterales globales y regionales como la Organización de los Estados Americanos, las Naciones Unidas, la Organización Internacional de Comercio, la Organización Internacional de Energía Atómica y otros, además del Mercosur, consolidando así la integración regional que podría potenciar nuestra capacidad negociadora en el mundo, y fortaleciendo los vínculos con los nuevos actores globales.

En tercer lugar, además de su apoyo en América Latina, la Argentina debe buscar asociaciones con países similares y de intereses compartidos. Por ejemplo, países con mucha superficie, muchos recursos, poca población e industria de mediano desarrollo con intereses en el hemisferio y en el Atlántico Sur como Australia, Nueva Zelandia y Sudáfrica.

Avanzando con determinación en estos tres posibles objetivos, Argentina estaría en mejor situación para encarar temas de soberanía (como la disputa por las Islas Malvinas) y relacionarse asociativamente con las potencias emergentes de Asia, y en particular con China e India, que tienen una creciente gravitación en los asuntos mundiales. Mejorando la inserción internacional, por otra parte, mejoraría nuestra capacidad de desarrollo económico (por inserción comercial, mejora del financiamiento, etc.), posibilitando un mayor crecimiento en el empleo.

Ver más noticias del área